Archive for the Ciencia ficción Category

Mazinger Z – Infinity (Mazinger Z) (2018)

Posted in Animación, Ciencia ficción, Cine, Reseña on 22 enero, 2018 by belakarloff

Cuando el maligno doctor Infierno vuelve a atacar a la humanidad, Mazinger Z debe volver a salir de los hangares para combatir al pérfido genio del mal…

 Dirección: Junji Shimizu. Producción: Toei Studios. Productores: Yutaka Kanamaru, Kazuomi Nagai. Guion: Takahiro Ozawa, según el manga de Gô Nagai. Música: Toshiyuki Watanabe. Diseño de personajes: Hiroya Iijima. Diseños mecánicos: Takayuki Yanase. Direción artística: Makoto Ujiie (GREEN). Dirección de CG: Daiki Nakazawa, Tomohiko Takahashi. Ayudante de dirección: Yo Nakano. Intérpretes: Dibujos animados, con las voces (en la VO) de Showtaro Morikubo (Koji Kabuto), Ai Kayano (Sayaka Yumi), Sumire Uesaka (Lisa), Unshō Ishizuka (Dr. Infierno), Natsuki Hanae (Shiro Kabuto), Junpei Morita (primer ministro Yumi), Wataru Takagi (Boss), Toshihiko Seki (Tetsuya Tsurugi), Bin Shimada (Dr. Nossori), Kôzô Shioya (Dr. Sewashi), Kappa Yamaguchi (Mucha)… Nacionalidad y año: Japón 2018. Duración y datos técnicos: 95 min. Color 1.85:1.


 poster

 

Pacific Rim (Pacific Rim, 2013) demostró que el cine de robots gigantes podía ser espectacular, vibrante y lleno de energía. Puños mecánicos propulsados impactaban con la carne de enormes monstruos gigantes venidos de otra dimensión. Su director, Guillermo del Toro, había captado a la perfección las sensaciones que le habían influenciado durante su infancia la series de robots gigantes, y las había devuelto a la vida con una rabiosa potencia. Parecía el hombre ideal para llevar a cabo una versión cinematográfica en imagen real de las aventuras del robot Mazinger Z. De momento, eso no se ha producido, pero el éxito de este largometraje resultó esencial para revivir el cine de “Mechas”, o robots tripulados por personas, vertiente fundada por Gô Nagai.

foto1

Otros factores, como el éxito que cosechó Dragon Ball Z: La batalla de los dioses (Dragon Ball Z: Doragon bôru Z – Kami to Kami, Masahiro Hosoda, 2013) a la hora de revivir otro anime de impacto mundial, y a la vez conectar con las nuevas generaciones, han propiciado la idea de insuflar nueva energía a Mazinger, aquel robot gigante que dejó marcados de por vida a toda una generación.

foto2

Así ha llegado el presente largometraje de animación, que adecuadamente sigue la línea de continuidad no solo del anime original, sino también de su secuela, Gran Mazinger. De hecho, nada más empezar la acción nos ponemos en situación con el protagonista de aquella serie, el piloto Tetsuya Tsurugi, en una espectacular secuencia donde lo vemos defendiendo una central de energía en Texas ante el acoso de una horda descomunal de bestias mecánicas. Más adelante descubriremos la aparición de un enorme nuevo robot, al que bautizan como Mazinger Infinity, y a Lisa, la “llave” para hacerlo funcionar sirviéndose de su sistema cibernético. Además, la trama nos va presentando a los personajes de la serie original, diez años después del fin de aquella. Sumido todo el planeta en una paz global, vemos que Koji Kabuto se ha convertido en un prestigioso científico. Sayaka, antigua piloto de Afrodita A, es la directora del Instituto de Investigaciones Fotónicas, y su padre el actual primer ministro de Japón.

foto3

Como vemos, la continuidad es uno de los elementos más reseñables de este Mazinger Z Infinity, algo que es de agradecer por los seguidores del anime clásico, y que reconforta a aquellos que han invertido su tiempo, y acicalado su infancia, con las aventuras de estos personajes. Es por ello que, aunque dentro de un orden, la película puede ser vista por cualquier neófito; en un primer instante este tipo de espectadores puede verse saturado por la aglomeración de personajes que ya tienen un pasado, y unos villanos deseosos de volver a esparcir el terror. No obstante, la película tiene su público muy enfocado, y son ellos, los seguidores de Mazinger, quienes más disfrutarán al ver a Shiro, el hermano pequeño de Koji, o al trio histriónico formado por Boss, Mucha y Nuke. Sin olvidar las múltiples referencias, algunas más evidentes que otras, a todo un pasado de destrucción urbana.

foto4

Otro de los aspectos menos destacables, en opinión del que suscribe, es el discurrir de la primera mitad de la película, más expositiva, donde tienen lugar las conversaciones entre los personajes para informarnos de lo que está ocurriendo. Quizás por el contraste creado por las espectaculares batallas, amén de una narración descuidada, estas secuencias palidezcan de cierta forma, y den la sensación de estar más dilatadas de lo que debieran. En cuanto a la trama, no termina de estar bien explicados algunos elementos, especialmente todo lo referente al intercambio de dimensiones. La narración, en este sentido, queda levemente confusa. Igualmente, algunas salidas del tono “solemne” general pueden llegar a confundir, como las protagonizadas por las Mazin-Girls, o las maniobras llevadas a cabo por Robot Boss y los científicos Sewashi y Nossori. Esto es algo inherente al producto original, que también estaba aderezado con estos brotes cómicos. En cambio, ese tono “sosegado” de algunas de las secuencias antes mencionado, aunque necesario para un largometraje, choca contra la acción trepidante encapsulada en la serie.

foto5

Asimismo, en el filme podemos encontrar una serie de mensajes, algunos más sutiles que otros, que pueden llamar la atención en mayor o menor grado dependiendo del grado de tolerancia del espectador. Por ejemplo, encontramos un marcado sentimiento “pro-familia”, una vertiente ecológica, la incapacidad del ser humano por convivir en paz, o quizás el más interesante, aquel sobre aprovechar el tiempo que se nos ha dado.

foto6

Estéticamente, la animación se basa por un lado en la vertiente “humana”, realizada de forma más clásica, acorde con los estándares actuales del anime por interpolación, creando a su vez un extraño círculo de retroalimentación, influenciada por productos evolucionados del manga de Nagai como Neon Genesis Evangelion (Shin Seiki Evangerion, Hideaki Anno, 1995). Por otra parte, las secuencias protagonizadas por los robots se han realizado con una estética más potenciada por la animación por ordenador. Si bien se echa en falta esos trazos fuertes para las bestias mecánicas, presentes en la animación original, y que le daban ese toque salvaje, añejo y visceral, ciertamente estas nuevas visuales de los robots potencian su espectacularidad.

foto7

En este sentido, se ha de mencionar, en opinión del que suscribe, la secuencia más deslumbrante de toda la película. Y es aquella en que Koji se pone de nuevo a los mandos de Mazinger, vuelve a surcar los cielos, y termina enfrentándose contra todos los fantasmas de su pasado robótico. Todo es vertiginoso, los planos son frenéticos, la violencia colosal despide impactos por doquier, y volvemos de golpe a ese estado de la niñez donde nos sorprendíamos y maravillábamos por las aventuras de nuestros héroes.

foto8

Por supuesto, en eso tiene mucho que ver la banda sonora compuesta para la película por Toshiyuki Watanabe, hijo de Michiaki Watanabe, el compositor original de las series Mazinger Z y Gran Mazinger. Su vástago ya demostró su dominio musical a la hora de enmarcar a bestias gigantes, como demuestra sus excelentes composiciones para la trilogía de Mothra de los años noventa (lo mejor de aquellas películas, sin duda), y aquí subraya ese control. Con algunas melodías más suaves para momentos más cálidos, la verdadera fiereza de Toshiyuki se desata cuando rescata las melodías de su padre, dotándolas de un vigor inaudito, y que, al ver despegar de nuevo al Planeador, todos nuestros recuerdos afloren súbitamente, como si la llave que los contuviese dependiera de una contraseña musical. Posteriormente, durante la batalla, mientras Koji exclama en voz alta el uso de sus armas, y maldice de nuevo a alguno de sus antiguos contrincantes, la catarsis musical es total.

foto9

En conclusión, con un desarrollo y espíritu tradicional, la película no pretende innovar. Su misión es revivir al gigante de hierro, con las mismas condicionantes que lo llevaron a la cima del anime. Por tanto, tal como cierra la película, Mazinger Z Infinity va dirigida a aquellos niños que disfrutaron con rocambolescas montañas de metal, que aún pueden emocionarse viendo espectaculares batallas contra el cielo azul mientras enérgicas melodías vitorean sus hazañas.

foto10

 

Anécdotas

  • Lanzada aprovechando el 45 aniversario del estreno del anime original, Mazinger Z (Majingâ Zetto; 1972-1974).
  • Hay momentos del film en que se ven brevemente planos de la Sagrada Familia de Barcelona, la Torre de Pisa en Italia y la Torre Eiffel de París. Se supone que son guiños para los fans españoles, italianos y franceses.
  • Estrenada en Japón el 13 de enero de 2018. En España se estrenó el 19 de enero (tras un pre-estreno en Barcelona el pasado 13 de diciembre de 2017).

 

Octavio López Sanjuán (Alicante. España)

 

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

foto11

 

Anuncios

First Man Into Space [tv: El primer hombre en el espacio] (1959)

Posted in Ciencia ficción, Cine, Reseña on 18 enero, 2018 by belakarloff

Durante unas pruebas de vuelo por parte de la aviación estadounidense, el piloto a cargo de ello se entusiasma y decide seguir el ascenso, para convertirse en el primer hombre en el espacio. Lo consigue, a costa de que la nave se estrelle. Sin embargo, él ha sobrevivido, pero convertido en algo deforme con ansias asesinas…

Dirección: Robert Day. Producción: Amalgamated Productions. Productores: John Croydon, Charles F. Vetter. Productor ejecutivo: Richard Gordon. Guion: John C. Cooper [John Croydon], Lance Z. Hargreaves [Charles F. Vetter], según un argumento de Wyott Ordung. Fotografía: Geoffrey Faithfull. Música: Buxton Orr. Montaje: Peter Mayhew. Dirección artística: Denys Pavitt. Efectos especiales: Flo Nordhoff, Karl-Ludwig Ruppel. Intérpretes: Marshall Thompson (comandante Charles Ernest Prescott), Marla Landi (Tia Francesca), Bill Edwards (teniente Dan Milton Prescott), Robert Ayres (capitán Ben Richards), Bill Nagy (jefe de policía Wilson), Carl Jaffe (Dr. Paul von Essen), Roger Delgado (cónsul mexicano, Ramón de Guerrera), John McLaren (Harold Atkins), Spencer Teakle, Chuck Keyser, John Fabian, Richard Shaw, Bill Nick, Helen Forrest, Roland Brand, Barry Shawzin, Mark Sheldon, Michael Bell, Sheree Winton, Franklyn Fox, Larry Taylor… Nacionalidad y año: Reino Unido 1959. Duración y datos técnicos: 77 min. B/N 1.66:1.

poster

En 1958 el actor estadounidense Marshall Thompson (Cult of the Cobra, It! The Terror from Beyond Space) trabajó para la productora británica Amalgamated Productions[1] en la película Fiend Without a Face (1958), de Arthur Crabtree. Era un intento de realizar un film que se hiciera pasar por norteamericano en el mercado internacional, y en particular en los propios Estados Unidos. Idéntica idea anima First Man Into Space [tv: El primer hombre en el espacio, 1959], ahora realizada por Robert Day (n. en 1922), veterano realizador británico iniciado pocos años antes con la comedia The Green Man (1956), co-dirigida con Basil Dearden, y que a lo largo de los años se haría cargo de títulos con esos mismos visos internacionales, como su largo ciclo de filmes de Tarzán, y que aportaría a la Hammer uno de sus clásicos con La diosa de fuego (She, 1965).

foto1

El arranque de la presente película parece intentar emular a otras cintas de la época que buscaban reflejar de un modo más o menos realista la conquista espacial, tal como pudiera ser Con destino a la Luna (Destination: Moon, 1950), de Irving Pichel, o Riders to the Stars [tv: Viajeros a las estrellas, 1954], debut en la dirección del actor Richard Carlson, ayudado por Herbert L. Strock. Así, tenemos una serie de pruebas de vuelo por parte de la aviación norteamericana con el fin de estudiar la altitud que puede alcanzar un modelo experimental llamado Y-13. Sin embargo, el piloto, el teniente Dan Milton Prescott, algo alocado e inconsciente —tal como el Hal Jordan de la reciente Green Lantern (Green Lantern, 2011), de Martin Campbell— intenta convertirse en el primer hombre en el espacio, por lo cual toma vuelo ascendente para atravesar la ionosfera.

1959 First Man Into Space Marshall Thompson Marla Landi Bill Edwards

Todo ello consume la media hora inicial de su metraje. A partir de ahí, y a consecuencia de los rayos cósmicos y polvo de meteoro, el piloto regresa convertido en un ser deforme, que ha de succionar la sangre de los seres vivos (y en especial de los humanos, faltaría más) para subsistir. La apariencia del monstruo semeja la víctima de un agresivo fuego, con todo el cuerpo ennegrecido y arrugado[2]. Esta parte de la trama es una copia evidente de la mítica El experimento del doctor Quatermass (The Quatermass Xperiment, 1955), de Val Guest. Aunque cabe decir que después sería inspiración para un clásico menor como es Viscosidad (The Incredible Melting Man, 1977), de William Sachs.

FIRST MAN INTO SPACE (1959)

En todo caso, resulta curioso y sorprendente comprobar cómo, una vez más, da la impresión de que este film debió sin duda ser visto por el guionista de cómic Stan Lee y utilizado como inspiración para una de sus creaciones. En esta ocasión se trata de Los Cuatro Fantásticos (Fantastic Four), que apareció en el número 1 de la revista del mismo nombre publicada por Marvel con fecha de noviembre de 1961. Así, aquí tenemos un astronauta con el ansia de ser el primer hombre en el espacio, actitud que anima de igual modo a Reed Richards. Y la misión acaba con un accidente, con el vehículo estrellado y su tripulación alterada por motivo de los rayos cósmicos. El protagonista de este film verá su cuerpo deformado y convertido en un monstruo, al igual que el Ben Grimm del supergrupo. Para mayor claridad, uno de los personajes de la película se llama Ben Richards, cuyo nombre y apellido daría apelativo a ambos héroes de la Marvel.

foto4

Por lo demás, se trata de un film sencillito y efectivo, no demasiado estimulante pero tampoco despreciable, dirigida sin especial brillo pero tampoco con defectos llamativos. Un típico ejemplar de cine comercial de la época, ni mejor ni peor que muchos de entonces, pero que se deja ver con moderado interés.

foto5

 

Anécdotas

  • Título de rodaje: Satellite of Blood.
  • Título en México: El primer piloto del espacio.
  • El presupuesto del film fue de cien mil libras.
  • El actor Bill Edwards está doblado en la versión original.
  • Las escenas de vuelo son imágenes de archivo donde se identifica a Chuck Yaeger, primer piloto en romper la barrera de sonido.
  • Estrenada en el Reino Unido en febrero de 1959. En España quedó inédita, hasta un pase televisivo.

 

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

foto6

[1] La escasa filmografía de la productora, creada por John Croydon (1907-1994), está conformada por el film de aventuras West of Suez (1957), de Keefe Brasselle (aunque en las copias británicas se acreditó a Arthur Crabtree), los terrores Grip of the Strangler [tv: El estrangulador fantasma, 1958], y Corridors of Blood [tv: Corredores de sangre/Pasillos de sangre, 1959], de Robert Day, y el thriller The Secret Man (1958), de Ronald Kinnoch, también protagonizado por Marshall. Y los dos aquí referidos, desde luego.

[2] El director, Robert Day, no estaba contento con esta particularidad. Sugirió que el piloto volviera del espacio trastornado psíquicamente, pero los productores preferían ofrecer a un monstruo.

foto7

“La Legión del Espacio” de Jack Williamson

Posted in Ciencia ficción, Literatura, Relatos on 15 enero, 2018 by belakarloff

Título: La Legión del Espacio

Autor: Jack Williamson

Traducción: Eduardo Goligorsky

Pie de imprenta: Barcelona: Martínez Roca, 1976

Colección: Super-ficción; nº 9

T.O.: The Legion of Space (1934/1947).

Género – materia: novela – CF – space opera – imperios galácticos

legion_espacio

 

Jack Williamson (1908-2006) fue uno de los nombres fundamentales de la modalidad, dentro de la ciencia ficción, denominada space opera, que hoy día está totalmente despreciada por los aficionados más puristas y hard del género, y por lo general se suele identificar el término con la mala literatura de ciencia ficción. La space opera[1] no busca efectuar una plasmación realista de los últimos adelantos científicos (lo cual en muchas ocasiones provoca novelas de una documentación extraordinaria, pero literariamente flojas o arduas), sino solo trasladar las características de cierto tipo de literatura de aventuras clásica, como pudiera ser, por ejemplo, Los tres mosqueteros (Les trois mousquetaires, 1844), de Alexandre Dumas padre, a ambiente espacial.

La obra más famosa de Williamson fue La Legión del Espacio, que se publicó en seis partes en la revista Astounding en 1934 y, tras su éxito, fue recopilada a modo de libro en 1947 por parte de Fantasy Press. En España lo conocimos gracias a Martínez Roca en 1976. Ese éxito, a su vez, condujo a que Williamson conformara una saga ambientada en ese universo. Así, en 1950 se publicó The Cometeers, que estaba compuesta por un serial en cuatro partes aparecido en Astounding en 1936, más otro serial, titulado One Against the Legion, ahora en tres partes, surgido en la misma revista en 1939. Precisamente en 1967 se editó otro libro titulado One Against the Legion, conformado por ese serial, más una historia escrita ex profeso, “Nowhere Near”. La saga fue completada en 1983 con una nueva novela escrita en esa época con el título de The Queen of the Legion. Dado el paupérrimo ambiente editorial de nuestro país solo está publicada aquí la primera entrega de la serie.

The-Legion-of-Space

La alusión más atrás a Los tres mosqueteros[2] no es gratuita, pues Williamson se inspiró en el clásico de Dumas para componer los personajes principales de esta primera novela. Así, el protagonista John Ulnar, también llamado John Starr, recién licenciado en la Legión, sería nuestro nuevo D’Artagnan espacial, acompañado de sus nuevos Athos, Porthos y Aramis, respectivamente Giles Habibula, el comandante Jay Kalam y Hal Samdu (cuyo apellido es un anagrama de Dumas). Por otro lado, Habibula es, a su vez, un personaje inspirado en el Falstaff de William Shakespeare[3]; otrora fue un criminal, y en la actualidad sirve como soldado de la Legión, tiene la habilidad de abrir cualquier cerradura y no para de comer y de beber, amén de padecer una verborrea incontenible.

Juntos intentan defender a una bella princesa, Aladoree Anthar, que posee un arma de poder inconmensurable, el AKKA, que es codiciado por los enemigos del Imperio, aliados con una malvada raza extraterrestre, los Medusae (medusas en la traducción), entidades gelatinosas que habitan un planeta de atmósfera tóxica y ciclópeas ciudades, lo cual ofrece ciertas connotaciones lovecraftianas. La trama de la princesa, sus defensores y los rebeldes al sistema han conducido a que no pocos acusen a George Lucas de plagiar de ahí la premisa de su primera película de la saga Star Wars, La guerra de las galaxias / Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza (Star Wars / Star Wars: Episode IV – A New Hope, 1977). Si bien hay ciertas similitudes a lo largo del film, acusar a Lucas de plagio me parece excesivo, pues el film del autor de THX 1138 [tv/dvd: THX 1138, 1971) participa de la inspiración de muchas constantes de la space opera, el cómic Flash Gordon de Alex Raymond en cabeza, pero conformando un universo propio y característico.

220px-Jwilliamson

Jack Williamson

La novela no es una obra maestra, pero sí un ejemplar divertido, dinámico, entretenido y correcto de la corriente que representa, y su estructura de serial, con sus consiguientes cliffhangers, capta el interés, haciendo que la lectura sea rápida y se devore en un instante. Es una lástima, insisto, que el resto de las entregas de la saga no estén disponibles en nuestro país. Esperemos que pronto alguna editorial con ganas de salirse de la rutina nos ofrezca estos clásicos de la ciencia ficción.

Carlos Díaz Maroto

 

[1] El término fue acuñado por el fan (y después excelente escritor) Wilson Tucker en un artículo en 1942, y de hecho con carácter peyorativo. Véase: TUCKER, Bob: “Depts of the Interior”. Le Zombie 4 (1 (36)); enero de 1941.

[2] Precisamente Los tres mosqueteros apareció también publicada a modo de serial, en el periódico Le Siécle, entre marzo y julio de 1844.

[3] Falstaff aparece en tres obra del autor de Macbeth: las dos partes de Enrique IV (Henry IV, 1598/1623) y Las alegres comadres de Windsor (The Merry Wives of Windsor, 1602). Muy famosa es la encarnación por parte del gran Orson Welles en la magistral película Campanadas a medianoche / Chimes at Midnight (1965), con una apariencia idéntica al que ofrece un cuadro de Eduard von Grützner.

 

 

Ya a la venta el segundo número de “Obsesión Continua”

Posted in Aventuras, Ciencia ficción, Cine, Fanzines, Nota de Prensa, Noticias, Terror on 9 enero, 2018 by belakarloff

portada obsesion 2

Nos llega el siguiente comunicado urgente:

Nos complace comunicaros que ya se encuentra disponible el segundo número de Obsesión continua, nuestro fanzine dedicado al cine de género.

No ha sido una tarea fácil pero, después de casi dos años de espera e infinidad de contratiempos, al fin podemos decir que el segundo número de OBSESIÓN CONTINUA sale a la luz. En esta nueva entrega abordamos el slasher ESCÓNDETE Y TIEMBLA, el clásico oculto TROLL, el díptico de LOS 7 HOMBRES DE ORO; nos dejamos llevar por el delirio kitsch de VOYAGE OF THE ROCK ALIENS y seguimos con nuestro especial sobre el canibalismo en el cine con ESTE PERRO MUNDO. Una vez más buscamos en las estanterías de los videoclubs para traeros alguna de sus pequeñas joyas e incluimos un par de entrevistas la mar de suculentas: una a Chuck Parello, director de HENRY: RETRATO DE UN ASESINO 2. Y otra a la emblemática actriz Barbara Crampton. Y por último cerramos este número con una firma invitada, el realizador Ciro Altabás, quien realiza un sentido homenaje al recientemente fallecido Alfonso Azpiri.

crampton-01

Esperamos que todos estos contenidos sean de vuestro agrado y que disfrutéis de este segundo número ya que, aunque no creemos en estas cosas, podemos aseguraros que es un milagro que finalmente haya salido publicado.

El precio del fanzine es de 4 euros más gastos de envío (según tarifa de correos) y en breve daremos a conocer las tiendas especializadas en las que podréis adquirir vuestro ejemplar.

¡Muchas gracias por vuestra atención!

Para más información y pedidos:

facebook.com/obsesioncontinuafanzine

obsesioncontinua@gmail.com

 

 

Black Mirror: “USS Callister” (2017) [episodio serie TV]

Posted in Ciencia ficción, Reseña, Televisión on 5 enero, 2018 by belakarloff

En un futuro cercano, una mujer entra a trabajar en una empresa de juegos de ordenador, en especial porque admira al programador y co-propietario de la compañía, Robert Dale. Pero este se revela como un sociópata que tiene una copia privada de un juego, inspirado en una serie de ciencia ficción de los sesenta, y donde introduce clones informáticos de sus compañeros de trabajo que conservan recuerdos de sus previas existencias. Ella será la siguiente…

Dirección: Toby Haynes. Distribución: Netflix. Productoras: Annabel Jones, Louise Sutton. Co-productor: Ian Hogan. Productor ejecutivo: Charlie Brooker. Guion: William Bridges & Charlie Brooker. Fotografía: Stephan Pehrsson. Música: Daniel Pemberton. Montaje: Selina Macarthur. Diseño de producción: Phil Sims. FX: Matthew Smith (diseño de prótesis), Russell Dodgson (supervisor de efectos visuales). Intérpretes: Jesse Plemons (Robert Daly), Cristin Milioti (Nanette Cole), Jimmi Simpson (Walton), Michaela Coel (Shania), Billy Magnussen (Valdack), Milanka Brooks (Elena Tulaska), Osy Ikhile (Nate Packer), Paul G. Raymond (Kabir Dudani), Hammed Animashaun (repartidor de pizzas), Tom Mulheron (Tommy), Aaron Paul (Gamer691 [voz]), Kirsten Dunst (empleada de Callister)… Nacionalidad y año: RU 2017. Duración y datos técnicos: 76 min. Color 2.20:1 – 1.33:1 (algunas escenas).

poster

 

La serie británica Black Mirror, emitida a través de Netflix, ofrece episodios independientes, pero tienen la peculiaridad en su mayoría de ambientarse en un futuro muy próximo, y suponer alegorías sociales centradas en taras de nuestro entorno que han sufrido un leve giro hacia el enfoque fantacientífico. El resultado es bastante irregular, según sea el episodio, todos ellos escritos (solo o en compañía) por Charlie Brooker, creador de la serie, quien tiene una amplia carrera en la televisión británica, con gran parte de su obra desconocida en nuestro país debido a la mediocre y virada programación de nuestros canales. Destaquemos, sin embargo, la mini-serie, célebre en su día, Dead Set: Muerte en directo (Dead Set, 2008), mezcla entre el programa Gran hermano y las películas de zombis.

foto1

Este episodio, el primero de la cuarta temporada, arranca de un modo que hace sospechar un radical cambio de rumbo en la serie, pero una vez pasado ese prólogo en formato 1.33:1 e imagen desvaída, para emular las series de ciencia ficción de los años sesenta del pasado siglo (y, en especial, Star Trek, lo cual no disimula en modo alguno), una vez pasado ese prólogo, decía, vuelve a adoptar el ambiente de otros episodios de Black Mirror, con ese futuro que casi puede vislumbrarse a la vuelta de la esquina, salvo ciertos elementos más vanguardistas.

foto2

Después comprobamos que Brooker —en unión a su co-guionista en esta ocasión, William Bridges[1]— lo que intenta es contraponer dos conceptos de ciencia ficción, digamos el de space opera tradicional por un lado y el de la anticipación con mensaje, aunque ello ya lo ofrecía la propia serie Star Trek, pero entendámonos: en el concepto de lo que hoy día se entiende como ciencia ficción inteligente, hard.

foto3

Lo más interesante lo representa el personaje protagonista, encarnado por Jesse Plemons, habitual de la serie Fargo (Fargo; 2014-…), y a quien vimos a las órdenes de Steven Spielberg en la estupenda El puente de los espías (Bridge of Spies, 2015), y con quien repetirá en breves semanas en Los archivos del Pentágono (The Post, 2017). En su estado “civil”, digamos, Robert Daly es un personaje mediocre y acomplejado en el entorno social, aunque sea luego brillante en el aspecto profesional. Esas carencias emocionales las cubre con su alter ego, el capitán Daly de la USS Callister, nave de la Flota Estelar con la que recorre el cosmos en una misión de explorar audazmente nuevos mundos. Por medio de ese capitán da rienda suelta a su carácter reprimido. Y es que ese capitán Daly podría ser algo así como una mezcla entre el capitán James Tyberius Kirk y algunos villanos propios del universo Trek. De Kirk toma su chulería machista, llevándola hacia un nivel superlativo, aunque hay momentos que resultan muy divertidos, como cuando hace uso de uno de sus subordinados —su socio en la compañía en la vida real— para apoyar los pies.

foto5

Sobre el villano hay que efectuar determinadas matizaciones. Se ha leído por ahí que el episodio bebe abundantemente de uno de los sketches de la película En los límites de la realidad (Twilight Zone: The Movie, 1983), la del niño con poderes que aplica su propia dictadura en el entorno familiar, esto es, el segmento “It’s a Good Life”, dirigido por Joe Dante, en concreto por el motivo en el que Daly elimina todas las facciones del rostro de su subordinada —en la película originaria solo elimina la boca de una de sus hermanas—. Cabe recordar que ese sketch es un remake del episodio homónimo de la serie La dimensión desconocida (The Twilight Zone; 1959-1964), basado en un relato de Jerome Bixby. Y que Bixby después fue activo colaborador en la serie original de Star Trek/Viaje a las estrellas/La conquista del espacio (Star Trek; 1966-1969), la cual está caracterizada también por la inclusión de seres todopoderosos, como podría ser Charlie X, el Trelane de “El escudero de Gothos” (“The Squire of Gothos”, 1967) o Q, ya en Star Trek: la nueva generación (Star Trek: The Next Generation; 1987-1994). Tal como en estos personajes, el capitán Daly es un ser omnipotente, un dios colérico y cruel que maneja el mundo que ha creado y a sus moradores para satisfacer su mero y vano capricho. De ese modo, la psicopatía del personaje real se proyecta sobre su avatar, y crea un personaje complejo y cautivante, dentro de su perversión. Mientras, sus criaturas se verán estimuladas por la llegada de una nueva víctima, y decidirán rebelarse y destruir a Dios, para conseguir su propio albedrío.

foto4

Siquiera sea mínimamente, cabe resaltar también la presencia de un “villano” más estandarizado dentro del universo “ficticio”, un malvado que ríe a carcajadas mientras comete iniquidades, y que en nada remite a los habituales de Star Trek, estando más cerca de los de los seriales de los años cuarenta o de la series de dibujos animados. Es, supongo, un elemento secundario para aportar humor, sin más trascendencia, puesto que el resto de los elementos se perciben propiciatoriamente cómplices con la creación de Gene Roddenberry.

foto6

La puesta en escena de Toby Haynes[2] consigue separar en tono y estilo ambos universos, percibiéndose que los momentos Trek intentan ser fieles en estética a los originales, resaltando los planos de la muchacha negra que supone un émulo de Uhura, y que semeja un calco. Efectos de sonido reproducen también otros de la serie, y la música procura recordar en ocasiones algunos de los compases clásicos de la misma.

foto7

El final representa un simpático quiebro a todo lo narrado, y deja un final abierto que podría derivar en más aventuras del equipo de exploradores espaciales. De hecho, corre por ahí el rumor de que, debido al éxito del episodio, se está planteando un spin-off. No estaría nada mal…

foto8

 

Anécdotas

  • Kirsten Dunst aparece en un breve cameo. Estaba de visita a su pareja Jesse Plemons y no se planeó su aparición.
  • Episodio 1º de la 4ª temporada de la serie. Estrenado originalmente, junto al resto de la temporada, el 29 de diciembre de 2017.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

CALIFICACIÓN: ***

  • bodrio * mediocre ** interesante *** buena **** muy buena ***** obra maestra

[1] También participó en otro episodio de la serie, “Shut Up and Dance” [3.3], y tiene una breve carrera, inédita en España, para variar.

[2] Es su primera aportación a la serie. Con anterioridad dirigió episodios para Doctor Who, Sherlock y Jonathan Strange & Mr Norrell, entre otras.

BM_S4_USS_3_0-810x400

El Superman animado de los hermanos Fleischer

Posted in Animación, Artículo, Cómic, Ciencia ficción, Cine, Cortometrajes, superhéroes on 4 enero, 2018 by belakarloff

por Luis Alboreca y Carlos Díaz Maroto

 

Fleischer-superman

Los Fleischer Studios fueron en su época los más fuertes rivales de Walt Disney en lo que se refiere a cine de animación en Estados Unidos. Fueron fundados en 1921 con el nombre de Inkwell Studios, y ejercieron hasta abril de 1942, momento en el cual la Paramount, compañía que distribuía sus cintas, se hizo con la empresa, convirtiéndola en Famous Studios. Los fundadores fueron Max Fleischer y Dave Fleischer, dos hermanos[1] que decidieron crear la compañía cuando Max inventó el rotoscopio, una técnica que consiste en rodar actores reales y después calcar sus movimientos, para que los dibujos animados tengan una movilidad de lo más natural. Durante la época del cine mudo crearon el personaje Koko el payaso, y más adelante ofrecieron a Betty Boop (que sufrió las iras de los censores) o Popeye el marino, entre otros.

f179ac7e7b3a8b7de87c87d75ba2d87e

En 1937 Walt Disney estrenó Blancanieves y los siete enanos/Blancanieves y los siete enanitos (Snow White and the Seven Dwarfs), el primer largometraje de animación de la historia, y donde se hacía uso de la técnica del rotoscopio en el personaje protagonista, así como en el del príncipe, y a este los Fleischer respondieron con Gulliver’s Travels [tv/vd/dvd: Los viajes de Gulliver, 1939], que también empleaba el sistema con el viajero. Tras esa película ofrecieron un nuevo largo, Mr. Bug Goes To Town (1941), y después surgió la idea de llevar a Superman por primera vez a la pantalla.

Gullivers_600

En realidad, la propuesta vino por parte de la Paramount, que buscaba sacar provecho del éxito de los comics y del serial radiofónico acerca del Hombre de Acero, con la idea de hacer una serie de cortos de animación con destino a los cines[2]. El serial radiofónico, de hecho, fue el punto de partida de muchos de los proyectos posteriores en la pantalla, grande y pequeña, sobre la creación de Siegel y Schuster. Titulado The Adventures of Superman, se emitió por las ondas de 1940 a 1951, por diversas cadenas sucesivas, con una duración de quince o treinta minutos, y una periodicidad entre tres y cinco días a la semana, según la época. Con esponsorización de los cereales Kellogg’s, fue un enorme éxito, e implantó ciertos elementos iconográficos, desde la famosa presentación de “Look! Up in the Sky!” hasta “Esto es un trabajo para Superman”.

300px-Beckcollyerjoan

El editor de la entonces National Comics (después DC) con los actores Bud Collyer y Joan Alexander

 

El protagonista que encarnaba a Superman/Clark Kent fue Bud Collyer, quien después también le pondría voz en la serie de los Fleischer y otras de carácter televisivo. Entre 1940 y 1946 mantuvieron la identidad del actor en secreto, hasta una entrevista en la revista Time con motivo de una campaña de tolerancia racial y religiosa. Los programas se hacían en directo, así pues para ofrecerle vacaciones a Collyer inventaron la kryptonita: en esos casos, Superman quedaba alelado y solo podía soltar gruñidos, que eran interpretados por cualquier otro actor; para reemplazarle añadieron en las aventuras a Batman y Robin, que debutaron el 2 de marzo de 1945[3]. Otros elementos que nacieron con el serial radiofónico fueron Perry White[4], Jimmy Olsen[5] o el inspector Henderson. Los guiones de los episodios serían escritos entre B. P. Freeman y Jack Johnstone. Tanto los seriales en imagen real como la serie de televisión de los cincuenta constan como basados en este serial radiofónico[6].

Perrywhite_comics

Dado que el proyecto de hacer los cortos animados era muy problemático, y con el fin de desanimar a la Paramount, los Fleischer comentaron que cada corto exigiría un coste de cien mil dólares. La productora, sin embargo, no se achantó, y les ofreció cincuenta mil por corto, es decir, cerca del triple de lo que solía costar uno de Popeye.

Onion Pacific_1

Los hermanos, pues, se pusieron a ello, y el 26 de septiembre de 1941 estrenaban en los cines el primer título de la serie, que respondía sencillamente a Superman (aunque en algunas copias se le ha re-titulado The Mad Scientist). El arranque (y que se repetiría a lo largo de todos los cortos) ofrecía el celebérrimo “¡Mira! ¡En el cielo! ¡Es un pájaro, es un avión, es…! ¡Superman!”. Después, en un rapidísimo resumen, se narraba la salida del pequeño del planeta Krypton justo en el momento en que estalla, cómo cae a la Tierra, es recogido por un ciclista y lo lleva a un orfanato (aquí, pues, aún no hay padres adoptivos de por medio). Y luego ya se encadena con Clark Kent sirviendo en el Daily Planet. De los comics (y el serial radiofónico) sólo se tomarían los personajes de este, así como Lois Lane y Perry White; nadie más, ni amigos ni enemigos. En el proceso de animar a Superman, los Fleischer consideraron ridícula la representación de ofrecerle brincando “más alto que un edificio”, así pues le otorgaron el poder de volar, adelantándose así a los comics en ese sentido. Ese primer corto, además, ofrecía al malvado científico con un buitre como mascota[7], animal este que caricaturizaba actitudes humanas, elemento único de tal índole en toda la serie. Al año siguiente el episodio sería nominado a un Oscar como mejor corto de dibujos animados, si bien sería derrotado por su más directa rival, la Disney. La animación era espléndida, y el hermoso colorido brindaba a ese corto una dinámica espectacular. Según Les Daniels “a Hollywood le tomó décadas duplicar de nuevo semejantes efectos”[8].

supermanfleischerstudios_0105

El primer episodio de la serie animada para cines

 

La voz de Superman (y su alter ego Clark Kent) la ofrecía Bud Collyer, mientras que la de Lois Lane la hacía Joan Alexander; ambos provenían del serial radiofónico. La célebre música sería compuesta por Sammy Timberg, un habitual de los estudios Fleischer. Y de nuevo se hizo uso del sistema de rotoscopio, lo cual confería una pasmosa naturalidad a los movimientos de los personajes. A ello se suma el empleo de luces y sombras con el fin de crear efectos dramáticos, otorgándole a los resultados un look muy moderno y atractivo.

Bud_Collyer

Bud Collyer

 

Siempre con dirección de Dave Fleischer, y con Whitney Ellsworth, editor de los comics del personaje, como consultor de los argumentos, una tanda inicial contó con nueve cortos, finalizando con Terror on the Midway, estrenado el 28 de agosto de 1942. Sin embargo, en los estudios las cosas no iban bien; los hermanos Fleischer no se aguantaban el uno al otro y, finalmente, cada uno se fue por su lado, vendiendo los estudios a la Paramount, que les cambió el nombre por el de Famous Studios hasta 1956, en que volvieron a variar a Paramount Cartoon Studios, llegando su cierre en 1967. Otras fuentes, sin embargo, señalan que todo fue debido a las deudas contraídas en los intentos de pasarse a la producción de largometrajes, motivo por el cual la Paramount acabaría absorbiendo los estudios.

hqdefault

Terror on the Midway

 

Así pues, ya con el sello Famous Studios, una nueva tanda de ocho cortos fueron realizados, y con la ausencia de los Fleischer en ellos, aunque muchas de las características permanecieron. Algunos guionistas de las primeras historias, como Seymour Kneitel o Isadore Sparber, pasaron a tomar el relevo de Dave Fleischer como directores de los cortos, manteniendo la fuerza en la planificación y el uso de las sombras chinescas para crear efectos dramáticos. Fue en esa nueva etapa, sin embargo, en que se reforzaron los elementos propagandísticos, aunque en realidad fueron pocos capítulos los que introdujeron japoneses o nazis en las historias, y mostraban un aire caricaturizado de éstos no muy diferente al de muchas películas “serias” de la época (o en los propios comics de Superman). También en esta etapa fue cuando se introdujo un nuevo personaje “fijo”, un botones del Daily Planet llamado Louis, que pretendía ser un elemento humorístico, pero que por suerte solo apareció escasos segundos en dos de los episodios. Los trucos dramáticos sigiueron siendo excelentes, como en el episodio Jungle Drums, donde los efectos de sombras cambiantes provocados por las hogueras, así como los encuadres inclinados otorgaban un espléndida atmósfera, solo enturbiada por los rasgos caricaturizados (ridiculizados) de los aborígenes. Fue la propia Paramount la que finiquitó los cortos, rebajando los presupuestos y después cancelando la producción.

hqdefault

Jungle Drums

 

Según el libro All-Star Companion V. 4, también se planteó una serie de cortometrajes de Batman con igual equipo, pero la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial dio al traste con el proyecto.

main-qimg-356d2d926339759bc2b6ab87bad21511-c

Bruce Timm se inspiró en la dinámica visual y estética del Superman de los Fleischer para su posterior y célebre serie televisiva sobre el Hombre Murciélago.

 

Los cortos no se estrenaron en España, debido a la censura sobre la imagen de Superman. Más adelante, con el éxito de la película de Richard Donner, se realizó un montaje de todos los episodios, y el larguísimo film resultante fue exhibido en nuestros cines como Las originales aventuras animadas de Superman (Animated Aventures of Superman), con estreno en nuestras pantallas el día 1 de diciembre de 1979. También se emitieron después, por televisión, a modo de serie regular con el título de Las aventuras de Superman, en las cadenas autonómicas.

34513

Los episodios están hoy día libres de derechos, motivo por el cual han aparecido masivamente en muy distintas ocasiones en ediciones de vídeo y DVD en condiciones muy económicas pero, también, con muy mala calidad de imagen, en grandes centros comerciales, por ejemplo. La edición más recomendable es la de Warner, en su lata especial con toda la saga de películas; en los extras del primer Superman viene la etapa Fleischer, y en los de Superman II la fase Famous Studios; la imagen es muy superior en calidad a las demás, aunque sigue viéndose dañada, y precisa una edición en condiciones[9].

91A044pf8iL__SX425_

Dirección: Dave Fleischer (1-3-4-5-6-7-8-9); Seymour Kneitel (2-10-16-17); Isidore Sparber (11); Dan Gordon (12-15); I. Sparber (13-14). Arreglos musicales: Sammy Timberg. Intérpretes: Clayton ‘Bud’ Collyer (Superman/Clark Kent), Joan Alexander (Lois Lane), Jackson Beck (narrador/Perry White).

  1. Superman (Superman/ The Mad Scientist). Fecha de estreno: 26-09-1941.
  2. The Mechanical Monster (Los monstruos mecánicos). 21-11-1941.
  3. Billion Dollar Limited (El tren del billón de dólares). 09-01-1942.
  4. The Artic Giant (El gigante del Ártico). 26-02-1942.
  5. The Bulleteers (Los hombres bala). 26-03-1942.
  6. The Magnetic Telescope (El telescopio magnético). 24-04-1942.
  7. Electronic Earthquake (Terremoto eléctrico). 15-05-1942.
  8. Volcano (El volcán/Volcán). 10-07-1942.
  9. Terror On The Midway (Terror en el boulevard/Terror en el circo). 30-08-1942.
  10. Japoteurs (Saboteadores). 18-09-1942.
  11. Showdown (Cara a cara). 16-10-1942.
  12. Eleventh Hour (La hora undécima/La undécima hora). 20-11-1942.
  13. Destruction, Inc. (La destrucción). 25-12-1942.
  14. The Mummy Strikes (La maldición de la momia). 19-02-1943.
  15. Jungle Drums (Tambores en la jungla/Tambores de la jungla). 26-03-1943.
  16. The Underground World (El mundo subterráneo). 18-06-1943.
  17. Secret Agent (Agente secreto). 30-07-1943.

hqdefault

Secret Agent

 

[1] El hijo de Dave y sobrino de Max fue el gran realizador Richard Fleischer, responsable de joyas del cine como Veinte mil leguas de viaje submarino (20,000 Leagues Under the Sea, 1954), Los vikingos (The Vikings, 1958), Impulso criminal (Compulsion, 1959) o El estrangulador de Boston (The Boston Strangler, 1968), entre otras muchas.

[2] Los cines de la época solían programar cortos de animación como complemento a sus sesiones cinematográficas, y cada estudio disponía de su propia sección de animación, o contrataba alguna compañía para tal fin. Disney era por aquel entonces distribuido por RKO, Warner creó sus famosos Looney Tunes y la MGM aportó a Tom y Jerry, por ejemplo.

[3] Después, hubo intentos de crear un serial radiofónico centrado en Batman y Robin, primero en 1943 y luego en 1950, pero no dieron resultado.

[4] White apareció en el segundo capítulo del serial radiofónico, emitido el 14 de febrero de 1940; en el cómic no saldría hasta el Superman nº 7 (noviembre de 1940).

[5] En realidad, en el nº 6 de Action Comics (noviembre de 1938) aparece un personaje que muchos estudiosos consideran la primera aparición de Jimmy Olsen, aunque no se le menciona por su nombre. La primera aparición con tal nombre se produjo en la radio el 15 de abril de 1940, y después en el cómic en el Superman nº 13 (noviembre/diciembre de 1941).

Action_Comics_6

[6] Los programas de radio originales pueden ser escuchados aquí: http://www.archive.org/details/superman_otr

[7] Igual que Bela Lugosi en La legión de los hombres sin alma (White Zombie, 1932, Victor Halperin).

[8] DC Comics: Sixty Years: Sixty Years of the Worlds Favorite Comic Book Heroes; introducción de Jenette Kahn. Londres: Virgin Books, 1995; pág. 68.

[9] Sería deseable aprovechar el doblaje que se hizo para cines, añadiendo el audio original y subtítulos, por supuesto, y tirar, en cuestión de imagen, de las restauraciones habidas en Estados Unidos.

 

Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi (Star Wars: Episode VIII – The Last Jedi) (2017)

Posted in Aventuras, Ciencia ficción, Cine, Reseña on 20 diciembre, 2017 by belakarloff

Mientras Poe intenta liderar un nuevo ataque contra el enemigo, Rey trata de convencer a Luke para que este la adiestre y convierta en un nuevo Jedi.

Dirección: Rian Johnson. Producción: Lucasfilm, Ram Bergman Productions, Walt Disney Pictures. Productores: Ram Bergman, Kathleen Kennedy. Co-productores: Pippa Anderson, Candice D. Campos, Kiri Hart. Productores ejecutivos: J. J. Abrams, Tom Karnowski, Jason D. McGatlin. Productores asociados: Leopold Hughes, Nikos Karamigios. Guion: Rian Johnson, según personajes creados por George Lucas. Fotografía: Steve Yedlin. Música: John Williams. Montaje: Bob Ducsay. Diseño de producción: Rick Heinrichs. FX: Blind, Gentle Giant Studios, Hybride Technologies, Important Looking Pirates, Industrial Light & Magic, Jellyfish Pictures, Mark Roberts Motion Control, One Of Us, Rodeo FX, Rough Draft Korea, Snow Business International. Intérpretes: Mark Hamill (Luke Skywalker/Dobbu Scay), Carrie Fisher (Leia Organa), Adam Driver (Kylo Ren), Daisy Ridley (Rey), John Boyega (Finn), Oscar Isaac (Poe Dameron), Andy Serkis (Snoke), Lupita Nyong’o (Maz Kanata), Domhnall Gleeson (general Hux), Anthony Daniels (C-3PO), Gwendoline Christie (capitán Phasma), Kelly Marie Tran (Rose Tico), Laura Dern (vicealmirante Holdo), Benicio del Toro (DJ), Frank Oz (Yoda [voz]), Billie Lourd (teniente Connix), Joonas Suotamo (Chewbacca), Amanda Lawrence (comandante D’Acy), Jimmy Vee (R2-D2), Brian Herring, Dave Chapman, Justin Theroux, Tim Rose, Tom Kane, Adrian Edmondson, Mark Lewis Jones, Hermione Corfield, Veronica Ngo, Noah Segan, Jamie Christopher, Warwick Davis, Joseph Gordon-Levitt [voz], Gareth Edwards, Tom Hardy… Nacionalidad y año: Estados Unidos 2017. Duración y datos técnicos: 152 min. Color 2.39:1 2D – 3D – IMAX.

poster

 

La presente entrega de la franquicia Star Wars es, hasta el momento, la más larga de todas, con poco más de dos horas y media de metraje. ¿Quiere decir esto que es la que más trama tiene? No, ni mucho menos. Simplemente, sufre el habitual síntoma de elefantiasis que padece gran parte del cine norteamericano de serie A de un tiempo a esta parte, amén de otra enfermedad como es la falta de capacidad para la concisión y la elipsis. Eliminar una hora de metraje —la primera entera, ya puestos— no mejoraría la película, sin lugar a dudas, pero se haría un poco más soportable, y no se perdería nada de la escasa trama que detenta, la cual se reduce, básicamente, en separar a los protagonistas en tres grupos diferentes y hacer que estos corran de un lado para otro para conseguir sus objetivos. El director va saltando de un grupo a otro, cuando parece que lo que acontece se va a desinflar, y así sin parar. Hace que los personajes hablen, mucho, aunque no tengan nada que comunicar, otro de los problemas del cine actual, donde debe haber diálogos a porrillo (tal vez para que los actores se ganen el sueldo, memorizándolos), aunque no aporten en el fondo nada.

foto1

Hemos mencionado al director. Rian Johnson es ahora quien se ocupa del sillón de realizador, amén de escribir, él solito, el libreto —parece ser que, como es costumbre, Carrie Fisher trabajó en él arreglando determinadas situaciones, aunque no conste en los créditos—. ¿Y quién es este señor? Saltó a la fama con Looper (Looper, 2012) —aunque con anterioridad había dirigido cuatro cortos y dos largos—, una tan aparente como vacía cinta de ciencia ficción, de saltos temporales o algo así, construida a partir del capricho y la falta de lógica evolutiva, pero que fue saludada como el no va más por cierto sector cinéfilo deseoso de encontrar obras maestras cada mes.

foto2

Ahora se nos presenta con la presente entrega de la franquicia, rechazando de plano el libreto en el que había estado trabajando un guionista tan experimentado y prestigioso como Lawrence Kasdan, y ha pergeñado él solito una trama casi inexistente, donde la gente no para de gritar y moverse, para avanzar muy poco. Qué más da. La película es un mero elemento en todo un conglomerado comercial donde la proyección en salas es uno más —tal vez no el más importante— de los instrumentos para sacar dinero, como lo es el merchandising. Hablando de este último tema, esta película es también de las más torpes en introducir “bichitos” en la trama para que aparezcan los muñequitos que estarán a la venta, así los pajarracos mimosetes, esa especie de caballos sobre-explotados, o los zorros de hielo, que se cuelan en la guarida de los buenos y estos se quedan tan campantes con tamaña invasión.

foto3

En la puesta en escena Johnson no se muestra demasiado intuitivo, efectuando una realización inspirada —es un decir— en elementos pre-existentes, copiando planos de otras películas, como ese atroz plano a lo Matrix, en el cual Luke esquiva a cámara lenta un golpe de sable láser, o algunas imágenes con un personaje a la entrada de una cueva, que recuerda enormemente al King Kong de Peter Jackson.

foto4

Otro elemento es la dirección de actores, donde parece no haber trabajado demasiado, dejando a todo el mundo campar a su aire. Dentro de todo el plantel interpretativo, Benicio del Toro se afilia al club de los actores “como la peli es una mierda, ¿para qué molestarme en hacerlo bien?”, mostrando una desidia y un pitorreo de escasa profesionalidad. A destacar la presencia de un nuevo personaje, Rose Tico —interpretado por la actriz norteamericana de origen vietnamita Kelly Marie Tran— que entra con todos los honores en la galería de los insoportables. Griten o estén apáticos, el reparto en su totalidad ofrece unas interpretaciones mediocres, salvo Mark Hamill, el único que interioriza su personaje. Eso me recuerda una declaración suya al director y que se ha hecho pública: “Estoy básicamente en desacuerdo con cada una de las elecciones que has hecho para este personaje [Luke Skywalker]. Sin embargo, una vez desahogado y dicho esto, mi trabajo ahora es tomar lo que has creado y hacer lo mejor para sacar adelante tu visión”. Lo cual podría estar en el extremo opuesto a lo efectuado por Del Toro.

foto5

Se puede argumentar que Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi es una película hecho solo para entretener, sin mayores aspiraciones, pero si el resultado no entretiene a este espectador en concreto, ¿qué queda? Personajes vacíos, pueriles o insoportables, verborrea sin parar o escenas de acción vacuas. El cine de “entretenimiento” no ha de ser superficial per se, hay absolutas joyas dentro de este. El problema es plantearse el trabajo con profesionalidad y seriedad, y enfrentarse con idéntico compromiso a una aventura espacial o a una huelga de mineros.

foto6

Leo por ahí que a muchos fans de la saga ha decepcionado enormemente el film por no sé qué de que no es fiel a los personajes y/o su continuidad. No sé. No he llegado a estudiar tan a fondo el film para detectar lo que conecta o no con las entregas previas. Si a lo largo de dos horas y medias no ha logrado engancharme es que algo falla. Lo demás es circunstancial.

foto8

 

Anécdotas

  • Título en Argentina y Uruguay: Star Wars: Los últimos Jedi.
  • Joaquin Phoenix rechazó el papel que finalmente recayó en Benicio del Toro.
  • El montaje originario rondaba las tres horas de metraje.
  • El director ha declarado que la inspiración para este film son los clásicos Almas en la hoguera (Twelve O’Clock High, 1949, Henry King), Neotpravlennoe pismo (1960, Mikhail Kalatozov), El puente sobre el río Kwai (The Bridge on the River Kwai, 1957, David Lean) y Sanbiki no samurai (1964, Hideo Gosha).
  • Secuela de Star Wars: Episodio VII – El despertar de la Fuerza (Star Wars: Episode VII – The Force Awakens, 2015, J. J. Abrams). A esta seguirá Star Wars: Episode IX (2019), aún sin subtítulo, y presumiblemente dirigida de nuevo por Abrams.
  • La dirección de la siguiente fue ofrecida también a Rian Johnson, pero este la rechazó, declarando que prefiere dirigir él solito una trilogía entera e independiente.
  • Estrenada en Estados Unidos el 15 de diciembre de 2017, al igual que en España. Sin embargo, hubo una premiere norteamericana el día 9 en Los Ángeles, y una europea en Londres el día 12.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

foto10